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¿Llegó la primavera?

El calendario dice que ha llegado la primavera, pero en cada lugar llega cuando le parece, sino aquí está el ejemplo de como está siendo el comienzo de la primavera en las comarca de Sanabria. Nieva, no es lo habitual, pero de vez en cuando el invierno se resiste a irse, un manto blanco cubre la sierra, no durará mucho, es una nieve tardía, pero disfrutemos de ella, cada vez escasea más.

Por cierto, entré en la iglesia de San Martín de Castañeda y me llevé la grata sorpresa por la recuperación de una estancia que presentaba bastante humedad, convertida ahora en una capilla muy bien ambientada y decorada.

Recomendación: Picad en las fotos para verlas con mejor.

 

 

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LEYENDA DEL LAGO DE SANABRIA

LAGO DE SANABRIA

 

Ahí dicen, que será cuentu, que vinu ‘n pobre pidiendu llimosna. Había un fornu y pediou el hombre una llimosna. Y l’echaron un peazu masa a cocer, diciendu que yera un bollu.
Y le saliou muy grande, no lo pudierun sacare. Y sacaron un peazu y l’echaron otro más chiquito, y ya lo pudierun sacare del fornu.
Mas antes d’esu, había ido a varias casas, y nu l’habían dau llimosna, y en aquella se la dieron.
El darle llimosna, n’aquel sitiu, prencipiou a decir que se retirasen de la casa y nu avisasen a nadie más. Mas se corrió la voz por las calles. Y al correre diju:
 Aquí cavo mi bastón
aquí salga un gargallón,
aquí cavo mi ferrete,
que salga un gargallete.
Y a los pocus momentus ya vino a anegare Villalverde. Mas lluegu, dispués, dicen qu’al parecer que yera Jesucristu.

Dicen qu’había dos campanas, y se hundierun las dos al hundirse. Los hombres del pueblu quisieron sacare las dos campanas.

Y yera un vecinu que tenía dos novillus en Vigu. Y a uno le habían ordeñau la madre, y nu había mamau. Y al outra vaca, nu l’habían ordeñau, yestaba alimentau el jatu. Y como los hombres no podían con as campanas, punierun una a cada jatu.

Y al que no había mamau, que nu podía, le dicían:

Tira, buey Bragau
que la leche qu’ordeñarun
por el llomu te fue echau.
Ven aquí Bragau
-No puedu qu’estoy ordeñau.
Ven aquí Redondu
-No puedu que voy por lo más hondu.
Y sólo sacaron una campana.
El jatu que no había mamau s’hundió con la campana. Y dejó la campana dentro de la profundidad del llagu.
 
Mas dicen que los qu’estan en gracia de Dios, el día de San Juan por la mañana, oyen tocar la campana del buey que nu había mamau.
 
Lo que un olor por la mañana muy tempranu, mas comu al aceite de la lámpara, com’una fragancia en vapor.
 
Total que la casita aún existe, la isleta onde ‘staba la casa. Nunca se cubre en las enllenas. Y la isleta está llena e zarzas y cerezales, y el muro e piedra.
 
Y la campana que sacaron tenía virtú contra las turmientras. La ponían boc’arriba y se pasaban al momentu las tempestades.
 
Y la llevaron pa la Puebla. Y s’acabóu.
 
El Tío Lila de Ribadelago.

Esta leyenda que narra la destrucción de Villaverde de Lucerna es un tema muy conocido que explica el origen de muchos lagos europeos. Ya Ovidio lo cuenta en sus Metamorfosis, historia mitológica de Filemón y Baucis, matrimonio anciano que son los únicos en acoger a Júpiter y Mercurio, cuando disfrazados de peregrinos andaban por el mundo.

La segunda parte de la leyenda en la que aparecen los dos terneros es propia de Sanabria. Dos terneros, cuyas madres no debían ser ordeñadas, y uno de los cuales, logró sacar una de las campanas de la iglesia de la localidad sumergida.

El nombre de Villaverde de Lucerna se piensa que es de origen francés y llegaría a Sanabria con los frailes cistercienses franceses que llegaron al monasterio de San Martín de Castañeda.

Don Miguel de Unamuno conoció esta leyenda en su visita al lago el 1 de julio de 1930 y donde situará la acción de su novela San Manuel Bueno, mártir pero dándole el nombre de Valverde de Lucerna.

POR LOS CAMINOS TRADICIONALES

PUENTE EN VIGO DE SANABRIA

Ayer amaneció el día muy nublado, con riesgo de lloviznas, pero a medida que fue avanzando el día aguantó sin llover así que por la tarde optamos por hacer una ruta por caminos tradicionales, el mismo que hicimos en otoño, en el mes de octubre:
PLAYA DE LOS ENANOS – SAN MARTÍN DE CASTAÑEDA – VIGO DE SANABRIA – PEDRAZALES Y PLAYA DE LOS ENANOS.
Con el día plomizo y gris al subir a San Martín rodeado de bosque daba una sensación especial, como si fuera de noche y los árboles más que abrirnos paso nos fueran a abrazar.
En esta ocasión al llegar al monumento dedicado a don Miguel de Unamuno seguimos por la carretera y al pasar los alojamientos rurales la abandonamos  y tomamos el camino tradicional a Vigo, que está señalado con un cartel.
Hacía muchos años que no íbamos por aquí, y nos encontramos con un camino cómodo y con una vegetación abundante y variada, en algunos tramos había agua a consecuencia de las últimas lluvias, eso nos indica que en el resto del año tiene que haber bastante porque se veían pequeños arroyos y la vegetación específica de estos lugares como mimbreras, chopos, fresnos…, pero había senderos laterales para evitar el agua.

En este camino, como en otros de Sanabria, hay paredes laterales con las raíces de los árboles al aire, resulta inexplicable como robles enormes pueden sostenerse.

También hay lugares con unos contrastes de luz que parece que te metes en túneles de vegetación.

En poco más de media hora hicimos el recorrido entre San Martín y Vigo.
Poco antes de llegar al pueblo nos encontramos con una señora que subía la cuesta y le sacamos una foto, porque nos sorprendió ver a una señora tan mayor haciendo aquel esfuerzo. Trabamos conversación y le tuve que enseñar la foto para que viera que no se distinguía su cara; nos dijo que tenía 95 años y que salía de paseo por allí para ir a otro barrio del pueblo; se le notaba una vitalidad y una energía envidiables.

Vigo debe su nombre a la palabra latina “vicus” que significa aldea o pueblo. Es uno de los pueblos más grandes de Sanabria y repartido en  varios barrios. Está extendido a lo largo de un valle por el que discurre el río Forcadura. Aconsejo hacer una visita porque queda a la derecha de la carretera de San Martín y desde la carretera no se ve casi nada, pero luego sorprende su tamaño y su belleza. Desde aquí sale la ruta del río Forcadura que conduce a la laguna de los Peces o a la laguna de Yeguas subiendo por un cañón, no es como el del río Tera, pero merece la pena disfrutarlo.
Una vez que hemos llegado a Vigo cruzamos el puente sobre el río e iniciamos el camino hacia Pedrazales por un camino con tramos muy parecidos al anterior, donde encontraremos paredes con las raíces de los árboles a la vista y que sostienen unos robles de gran porte.

Al llegar a Pedrazales giramos a la derecha y regresamos a nuestro punto de partida. Al volver pasamos por la desembocadura del río Forcadura en el río Tera y nos sorprendió ver que un ramal del Forcadura, que casi en todo el verano ha estado seco, corría agua por las abundantes lluvias de estos días.

Coincidiendo con la abundante humedad de estos días, han aparecido unos habitantes muy habituales de la zona: las babosas negras.

Así, después de dos horas y media volvimos a la playa de los Enanos; un buen paseo y disfrutando del paisaje sanabrés.
Pido disculpas por los posibles errores, pero uso una wifi abierta, las fotos me han costado mucho tiempo subirlas y temo que se corte la conexión en cualquier momento o que vaya tan lenta que no pueda subir la entrada.

PRIMAVERA EN SANABRIA

LAGUNA DE LOS PECES

Este fin de semana lo hemos pasado en Sanabria. El sábado por la tarde pretendíamos hacer la ruta de los monjes, pero cuando fuimos a hacerla comenzó a sonar “la truena”, el cielo comenzó a oscurecerse y el cañon del Tera rugía y expandía los truenos por todo el contorno. ¡Como para echar a andar por estos caminos! Así que en principio nos quedamos dando un paseo por Ribadelago.

RIBADELAGO

En el lugar donde iniciamos normalmente la marcha se encuentran los restos de la iglesia de Ribadelago. La espadaña está colocada a la entrada de Ribadelago Nuevo.

RESTOS DE LA IGLESIA

Un poco más arriba recordaba que había un castaño con un tronco muy grueso, subimos para verlo y lo encontramos así:



Ofrecía la estampa de aquel olmo viejo de Machado que en primavera le habían salido unas pequeñas hojas verdes, a este castaño le habían salido un puñado y se resiste a morir, no sé si su aspecto es por alguna enfermedad, por incendio o por vejez, pero parecía decidido a luchar contra todo y ofrecer una imagen renovada.
Al lado, la hierba y las flores contrastaban con las edificaciones tradicionales abandonadas rodeadas de vegetación que van a acabar por ahogarlas.

Esperamos para ver si pasaba la tormenta, pero al ver que iba para largo, decidimos subir a San Martín de Castañeda.

CABECERA DE LA IGLESIA

Dio la casualidad que estaba abierta la iglesia; hacía años que no entraba, así nada mejor que aprovechar la ocasión.

NAVE CENTRAL

En la actualidad es la iglesia parroquial y en el pasado fue la iglesia del monasterio. La nave central está muy cuidada porque es la más utilizada, pero las dos naves laterales así como una estancia que encontramos abierta, ofrecen un aspecto de abandono, no sabemos si era algo temporal o es la situación habitual; de todas las maneras se merece una intervención importante, ya que recibe tantas visitas o más que muchas iglesias de Zamora y se han actuado en ellas, mientras que ésta rezuma humedad en muchas partes del templo.

TECHO DE LA SACRISTÍA

Transcribo las palabras del historiador Manuel Gómez Moreno respecto a a descripción que hizo del lugar del monasterio: “difícilmente podrá verse monasterio plantado en sitio más rebosante de hermosura que éste: a media ladera de una sierra, cara al sol, entre huertas, praderas y bosques y teniendo a sus pies el Lago de Sanabria, que bien podría rivalizar en fama y rendimientos, con los de Italia si aquí nos ocupásemos en buscar dentro lo que afuera envidiamos. Buena elección hicieron pues, los monjes que en remota época lo fundaron”.

VISTA DEL LAGO DESDE EL MONASTERIO

La iglesia es de mediados del siglo XII, pero se construyó sobre otra iglesia anterior construida en tiempos de Ordoño II, rey de León desde el año 914 hasta el 924, rehecha a su vez sobre otra más antigua. Documentalmente son muchos los datos de este monasterio desde los inicios del siglo X.
Sus medidas y proporciones recuerdan mucho a la Catedral de Zamora que debió de servir de modelo. 
Hoy cualquier viajero que visite la zona reconocerá que el lugar es ideal, que hay abundancia de bosques y praderas, pero pocas huertas se labran y como he apuntado con anterioridad, la iglesia necesita una restauración dada la importancia que tiene en el conjunto del románico de Zamora.

VIRGEN DE LA PEREGRINA

No quiero abandonar el templo sin hacer mención a la talla de la Virgen de la Peregrina, patrona del lugar y que celebra su fiesta el primer domingo de septiembre, en el curso de la celebración se realiza un canto tradicional llamado la loya. 
En este espacio de tiempo la truena desapareció igual que había venido, con mucho ruido pero ni una gota; así que si se llega hasta San Martín hay que terminar en la Laguna de los Peces.
Al subir a la altura del refugio de Chanos, o así creo que se llama, las laderas de la montaña lucían un colorido espectacular, alternando el amarillo de las escobas con el rosa del brezo, las lluvias caídas esta primavera han dado un color a la sierra que hacía tiempo no recordaba.

ESCOBAS Y BREZO

Nos acercamos hasta la Laguna de los Peces y pudimos observar en la lejanía algunos neveros. Este año han durado más que de costumbre.

NEVEROS

La Laguna de los Peces rebosaba de agua y salía por un caño en dirección al río Forcadura, que nace en la Laguna de Yeguas, pasando por Vigo y desemboca en el río Tera.

CAÑO DE LA LAGUNA


De esta manera terminamos un recorrido imprevisto y que la tormenta propició, pero no por ello dejamos de disfrutar de otras alternativas tanto o más interesantes que la ruta de los monjes, que podremos hacer en otro momento.
El domingo hicimos una ruta por caminos tradicionales que será el tema de la próxima entrada.

NIEVE, LLUVIA Y FRÍO.

LA LAGUNA DE LOS PECES
Mi anterior entrada sobre Sanabria fue el día 6 de febrero:
Hoy he repetido la ruta pero las condiciones meteorológicas han sido muy diferentes, ya que aquel día parecía que había llegado la primavera pero hoy regresó el invierno; como se dice en Sanabria: “el invierno no se lo come el lobo”.
Al salir de Zamora por la mañana, nada hacía presagiar lo que íbamos a encontrar porque hacía un sol espléndido y así continuó durante todo el viaje, en el camino nos encontramos con tres ciervas, en la recta anterior a Otero de Bodas y con un corzo, a la entrada de Galende.
A medida que subíamos el día fue cambiando y tomando esa tonalidad propia de Sanabria y que nos resulta familiar, nubes oscuras y la temperatura descendiendo, al salir de Zamora teníamos 10º y en la laguna de Peces 2º.

 El aparcamiento estaba a rebosar, casi no cabían los coches y todo el contorno lleno de gente disfrutando de la nieve y del intenso frío.

Al poco rato comenzó a bajar tanto la niebla que ya no se veían las montañas cercanas; además comenzó a caer aguanieve con bastante fuerza. 
Ante esta situación, nos subimos en el coche y tomamos el camino de vuelta para ir hasta el lago de Sanabria y darnos una vuelta a pie por los alrededores.



Hicimos una parada obligada en San Martín de Castañeda.


Nos acercamos a la playa de los enanos, nos bajamos del coche e hicimos unas fotos, pero comenzó a llover y nos tuvimos que refugiar porque la lluvia arreciaba.

 Desde aquí decidimos ir hasta la playa grande y sin salir del coche ver como llovía; nos encontramos otra vez con el catamarán, que ya sin navegar es la nueva atracción, porque a pesar de que llovía con mucha intensidad, había gente haciéndose fotos.


Finalmente, para terminar el recorrido fuimos al poblado de Moncabril para ver el río Segundera, no bajaba mucha agua, pero si sigue lloviendo y se deshace la nieve será interesante verlo.

 Después del frío, la lluvia y la nieve, que mejor que rematarlo a la manera tradicional: con un buen fuego y una buena comida.

 Reconozco que este día me pareció más propio de Sanabria que en la anterior visita, que también se disfruta de estas situaciones y más cuando se piensa que en esto reside la belleza de Sanabria.
Dedicado a mi hermana y mi cuñado.
Feliz domingo.

CAMINOS TRADICIONALES

Siempre se escribe sobre rutas por la Sierra Sanabresa, pero en muchas ocasiones hay personas que no pueden hacer esos esfuerzos. Hoy propongo una ruta por los caminos tradicionales entre los pueblos más emblemáticos de la zona.
La marcha se inicia en la playa de los Enanos o bien en el aparcamiento del camping del Folgoso en la orilla del lago.
Subimos por el camino que lleva a San Martín de Castañeda. Una vez que hemos llegado al monumento dedicado a don Miguel de Unamuno, tomamos la carretera que conduce al Albergue Juvenil pero antes de llegar a la entrada tomamos el camino que sale a la izquierda, nos adentramos en el monte dejando a nuestra derecha el campo de fútbol y dirigiéndonos hacia la derecha donde comenzamos a ver el lago, siguiendo el camino llegaremos a Vigo de Sanabria.
Si nos apetece seguir y tenemos energías tomamos el primer puente sobre el Forcadura que nos lleva a Pedrazales, hay un lugar con las raíces de los robles al aire que dan una sensación muy extraña, esto al oscurecer parecen brazos que te van a agarrar. Estas fotos que vienen a continuación las saqué con el móvil porque no tenía intención de ir tan lejos y no llevé la cámara fotográfica.

Después de llegar a Pedrazales, en media hora aproximadamente, tomamos la senda que nos trae al punto de salida, el aparcamiento de la playa de los Enanos.
Se tarda a buen paso unas dos horas o dos horas y cuarto. Si esto es mucho se puede regresar desde Vigo de Sanabria.
Los caminos están en muy buen estado, además los han limpiado recientemente. El esfuerzo mayor se hace al subir hasta San Martín, el resto es llano o cuesta abajo.

SENDA DE LOS MONJES EN SEPTIEMBRE

He vuelto a  hacer la ruta “la Senda de los Monjes”. La hicimos en mayo pasado y el contraste es enorme, apenas discurre el agua aunque se oye un murmullo entre la vegetación y el campo olía a otoño porque había llovido abundantemente el día anterior, a pesar de eso la belleza está ahí y hay que descubrirla, viendo como cambia el paisaje de color, volverán las lluvias, los árboles se quedaron desnudos, pero ahí seguirá el Lago de Sanabria imperturbable viendo pasar el tiempo.
Las fotos no son buenas porque la cámara no acompaña y además tenía poca batería, pero el paisaje siempre mejora las fotos y al fotógrafo..
Salimos de Ribadelago Viejo, subimos a San Martín de Castañeda, bajamos hacia el camping del Folgoso hasta la carretera que nos llevó al punto de partida. Unas tres horas aproximadamente con un día despejado y con una temperatura ideal para caminar.