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FOTOS DE LA RUTA RIBADELAGO NUEVO HASTA LA LAGUNA DE SOTILLO

Estas fotos las tenía casi olvidadas desde la primavera. Corresponden a una marcha que hicimos este año y que fue maravillosa porque nos hizo una temperatura ideal y a pesar de la distancia apenas llegamos cansados, algo que sí nos había ocurrido en otras ocasiones.

Quiero resaltar que el año pasado nos encontramos con una zona bastante amplia que había sido arrasada por un fuego, pero nos alegró comprobar que la vegetación había resurgido y mostraba un aspecto resplandeciente, aunque aún se conserven arbustos ennegrecidos los arbustos mostraban sus flores con una fuerza inusitada.

Esta ruta la hemos hecho en muchas ocasiones, así que añado el enlace de otra entrada donde queda explicada con detalle cómo ir desde Ribadelago Nuevo a la laguna de Sotillo.

SENDA RIBADELAGO – LAGUNA DE SOTILLO

Sobre esta ruta hice una entrada hace tiempo, donde está explicada de forma más detallada.
Se tarda unas dos horas de subida en llegar a la laguna de Sotillo y una hora y media en regresar.
Hacía bastante calor, pero iniciamos la subida y comprobamos que las últimas lluvias habían conseguido que el agua corriera en abundancia por los arroyos y regatos.
 

 En el recorrido encontramos apilada la madera cortada para el invierno de los vecinos de Ribadelago. 

Existe una costumbre en esta zona de Sanabria que consiste en que todos los años se divide en zonas el monte según el número de vecinos que necesiten leña para el invierno; una vez hechas las zonas se sortean entre los vecinos, por eso a cada zona se le llama “suerte”. Se cortan los robles que hay en la suerte pero dejando siempre algunos, que suelen estar marcados con alguna señal por los agentes forestales.
Se corta la leña en invierno y se deja preparada para que en verano, cuando los caminos estén secos, poderla traer para casa.


Dejamos la laguna de Carros a nuestra izquierda y continuamos la subida  hasta que dejamos atrás el bosque y nos encontramos con una zona más llana; desde aquí se puede ver una panorámica del lago de Sanabria.

Lago de Sanabria

Laguna de Carros  

Pero no todo son paisajes espectaculares, la mano del hombre deja su huella con los incendios, nos encontramos con una zona bastante grande a derecha e izquierda del camino con arbustos ennegrecidos; todavía se percibía el olor a quemado.

Menos mal que a pocos metros pudimos disfrutar de las cascadas de Sotillo así como una zona de monte bajo con el brezo en flor.

Cascadas de Sotillo    



Nos tomamos un descanso y cogimos agua en la Fuente de los Gallegos, está muy bien señalizada y gracias a este manantial pudimos llenar la botella de agua.

Fuente de los Gallegos

Todavía nos queda un tramo hasta la laguna, pero ahora caminamos por la parte alta de la sierra por un sendero que después de dos horas desde que comenzamos a andar nos lleva a nuestro destino.

La laguna de Sotillo


Regresamos por el mismo camino y reponemos fuerzas en la Fuente de los Gallegos e iniciamos el descenso.
Al regresar tomamos una senda diferente, mucho más empinada y con unos árboles de gran porte como este roble que parece mentira se pueda sujetar al suelo con sus raíces.

Ruta muy recomendable, especialmente en el mes de junio, cuando ya los robles tengan hoja y haya sombra. Hay una gran diversidad de vegetación: abedules, avellanos, serbales, fresnos, robles… 
Es desaconsejable realizarla en verano o cuando hace mucho calor porque es una subida muy sostenida y conviene estar físicamente muy bien, sino se hará interminable.
Los tiempos son orientativos, pero se puede considerar como una ruta algo dura, aunque en los carteles informativos la valoren como mediana. 
Conviene aplicar aquel dicho que dice que al comenzar a caminar hay que comenzar como un viejo para terminar como un niño.

LA LAGUNA DE SOTILLO

Hay una ruta a la laguna de Sotillo que es continuación de la que conduce a la Cascada, otra ruta sale de Sotillo desde la plaza hacia arriba y se va por la ladera de enfrente a la Cascada, en ésta podemos admirar la Cascada desde otra perspectiva; una tercera ruta comienza en la parte de atrás de la plaza de Ribadelago Nuevo y ésta última es la que vamos a explicar.

Detrás de la plaza de Ribadelago Nuevo sale un camino donde hay un cartel informativo, tomaremos la senda que sale hacia la izquierda, la iniciaremos con calma porque es cuesta arriba casi todo el trayecto y hay que guardar fuerzas, mientras subimos además de ir rodeado de variedad de vegetación: robles, fresnos, serbales, acebos… hay unas vistas muy buenas del Lago de Sanabria. Después de una media hora o quizás algo más llegaremos a una pradera, seguiremos el sendero que hay en el centro que nos llevará al otro lado donde tomaremos un camino hacia arriba que seguiremos sin dejarlo para ir a buscar la laguna de Carros. Es una laguna no muy grande, situada al pie del Bubela, el monte más emblemático de esta zona.

Después de verla, retrocedemos y buscamos el camino que sube hacia la Laguna de Sotillo, está indicado con un palo, no recuerdo ahora de qué color, y nos encaminamos por la ladera hasta que van desapareciendo los robles y nos permite tener unas imágenes estupendas del Lago de Sanabria, de los dos Ribadelagos, el cañon del Tera… La primera vez que lo viví me maravilló y nunca he dejado de disfrutarlo.

Continuamos ascendiendo hasta que llegamos a lo más alto, seguimos la senda y nos cruzamos con el Cordel Sanabrés, usado por el ganado que va hacia la Sierra de Porto, un poco más adelante lo dejamos para buscar al lado del camino, pero algo escondida, la Fuente de los Gallegos, antes pasaba desapercibida pero ahora está marcada su situación con una traviesa y bajando unos metros nos encontramos con ella, ahí podemos llenar las cantimploras, pero ojo al beber porque es un agua especialmente fría.

Después de refrescarse continuamos la ruta por la senda de la izquierda, después de algunas pequeñas subidas y bajadas y después de unas dos horas de camino nos encontraremos con la laguna de Sotillo, una de las más grandes del Parque Natural.

El regreso se puede hacer por el mismo camino y con más tranquilidad ya que todo el recorrido es cuesta abajo.

Volveremos cansados pero merece la pena.