REAPERTURA DE LAS ACEÑAS DE OLIVARES

REAPERTURA DE LAS ACEÑAS DE OLIVARES

Coincidiendo con la Semana Santa se anuncia la reapertura de las Aceñas de Olivares. Lo anuncio porque conté en mi entrada LAS ACEÑAS DE OLIVARES que estaban cerradas y sin saber cuando se abrirían.
Una buena noticia.

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RUTA: LA RIVERA DE BRANDILANES

Brandilanes en un pueblo de Aliste situado a unos 48 Km. de Zamora. Para llegar es necesario tomar la carretera de Alcañices, después de 38 Km. llegamos a Fonfría, a la salida de esta población sale la carretera de Castro de Alcañices, recorridos unos cuatro kilómetros nos desviamos a la derecha para dirigirnos a Brandilanes. 
 IGLESIA DE BRANDILANES
Una vez que aparcamos el coche en la plaza retrocedimos andando por la carretera de Fonfría hasta llegar a la rivera. La primera vista del arroyo fue ésta:

Subimos por la orilla, por la margen derecha al lado de unas cortinas donde se pueden ver dos palomares, al lado de uno de ellos había un pozo con un cigüeñal para sacar agua del pozo.

PALOMAR Y POZO CON CIGÜEÑAL    

 CIGÜEÑAL, LA MÁQUINA QUE LLEGÓ DEL NILO Unos metros más adelante nos encontramos con el primer puente peatonal construidos con las piedras típicas de la zona.

PUENTE DE LOS PUNTONES            

Unos metros a nuestra izquierda se encuentra el molino de los Chamorros. Se encuentra en bastante buen estado, el agua llega a través de un canal que en lleno de margaritas.

MOLINO DE LOS CHAMORROS

Estuvimos caminado un poco río arriba, pero había lugares que nos teníamos que apartar de la rivera, así que optamos por darnos la vuelta y volver al pueblo para retomar la ruta, que está indicada con una señal cerca del puente y a un lado de la carretera.    Fuimos por la margen derecha, ya que el camino es amplio y no tiene ninguna dificultad. Toda la ruta está llena de puentes tradicionales como éste. Este camino se junta con otro que baja del pueblo en un lugar donde se encuentra el colector de aguas y uno de los puentes más llamativos que encontramos.

PUENTE DE TRASLAIGLESIA  

Casi toda la rivera presentaba este aspecto, había lugares que no se distinguía el agua porque estaba plagada de flores y el murmullo de la corriente apenas se oía, salvo en algunos lugares en los que la rivera caía en pequeños saltos.

Así llegamos al molino más grande, con un puente sólido con suficiente anchura para que pudiesen pasar las carretas, en concreto las del vecino pueblo de Castro. 

Molino de los Tejeros  
Puente de los Tejeros

Seguimos unos kilómetros más disfrutando del recorrido, con el monte a nuestra derecha con encinas y robles mezclándose, cortinas y fincas abandonadas y llenas de vegetación, hasta llegar hasta una fuente al lado de un merendero y otro puente más.

Puente del Pedroso

En este lugar nos salieron a recibir unos perros pastores que estaban cuidando de un rebaño de ovejas, nos ladraron para hacerse notar pero no llegaron a acercarse. Continuamos nuestro camino hasta llegar hasta el último molino del recorrido.

Molino de los Chiscos

Aquí las rocas o berruecos nos impidieron pasar por lo que tuvimos que subir por el camino que sube entre la vegetación para más adelante volver a la orilla del río y encontrar otro puente.

Puente de la Majada  

Seguimos un poco más, pero la senda comenzaba a meterse entre el bosque y la zona se volvía cada vez más abrupta, salvo alguna ocasión que regresamos a la orilla, terminó por meterse definitavamente entre el monte y decidimos regresar por el mismo recorrido de la ida. 

El tramo de la ruta entre el cartel indicador hasta que decidimos volver tardamos unos cuarenta y cinco minutos aproximadamente, pero en la vuelta invertimos media hora. Fue una sorpresa descubrir el paisaje, la arquitectura tradicional (puentes, palomares, molinos), la rivera, el murmullo del agua, el silencio… Nunca creí que a media hora desde Zamora existiera un lugar tan idílico, aunque la pena es que dura poco tiempo porque con el estío la rivera casi se seca, sólo quedan los cadozos. No quiero terminar sin referirme al pueblo de Brandilanes y sus gentes que siguen viviendo en este lugar a un paso de Portugal y no lejos de Zamora, pero en un lugar recóndito, conservando costumbres y tradiciones que poco a poco se van perdiendo porque las gentes abandonan el campo por otras actividades más rentables y con más futuro, eso no evita que haya un centro de turismo rural y que todavía críen burros de raza zamorano leonesa, tan buscados y apreciados por muchas personas que los adoptan como animal de compañía.

Dimos un paseo por el pueblo y lo dejamos con la intención de regresar para seguir el curso de la rivera de Brandilanes hasta el río Duero, ya en los Arribes. Saqué bastantes fotos. Se pueden ver en el siguiente enlace.

ACEÑAS DE OLIVARES

Estas aceñas se encuentran situadas en el barrio de Olivares. Para acceder a él basta con asomarnos a la puerta del Obispo y debajo se encuentra el barrio, la iglesia (San Claudio de Olivares), el río Duero y las aceñas. 

Precisamente de su iglesia sale la noche del miércoles santo la procesión de las capas pardas, cofradía singular que se caracteriza por su escaso número y por llevar las capas propias de los  pastores alistanos, así como por otros atractivos que están reflejados tanto en el enlace inferior como en el vídeo.
PROCESIÓN DE LAS CAPAS PARDAS.

Se tiene constancia que fueron construidas en el siglo X, aunque a lo largo del tiempo sufrieron diversas transformaciones. Estos molinos pertenecieron a la iglesia hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, aportando recursos constantes al cabildo zamorano. Después dejaron de usarse y quedaron abandonadas.

SÍMBOLO ECLESIAL EN LAS ACEÑAS


Varios organismos lucharon para conseguir su reconstrucción y rehabilitación, en el año 1994 el Ayuntamiento de Zamora dio un impulso a estas actuaciones hasta que en año 2008 se dieron por finalizadas las obras. 

En el interior de las aceñas se puede ver, en funcionamiento, un martillo pilón, un batán y el molino harinero propiamente dicho, todo ello maquinaria original. Además, en la planta alta, donde antaño se colocaban las tolvas y donde se subía la maquinaría más delicada para protegerla de las crecidas, se ha instalado una exposición con paneles informativos y fotografías que muestran la vida cotidiana de nuestros antepasados junto al río.

El proyecto ha incluido la reconstrucción de la azuda sobre el Duero para garantizar un caudal mínimo de agua que permita el funcionamiento de los molinos, la recuperación de un pontón a través del cual antiguamente accedían los carros que iban a la molienda.
ACEÑA USADA COMO RECEPCIÓN
La inaguración de las aceñas se realizó el 17 de julio de 2008. 

A partir de este momento se procede a abrirlas al público; para poder visitarlas había que hacerlo en grupo y a determinadas horas, pasado un tiempo las pude visitar porque para entonces ya no había trabas de ningún tipo. 
Es una obra que merece la pena ser visitada, están reconstruidas respetando la estructura tradicional, con su maquinaria visible y bien conservada.
Al cabo de un tiempo se empezó a debatir si cobrar la entrada, más tarde se cerraron y así permanecen hasta hoy, sin saber con certeza hasta cuándo…
Espero y deseo que se vuelvan a abrir para poder admirar estos molinos que llegaron hasta nosotros desde la Edad Media y son un ejemplo de nuestra cultura, que no pase como tantas veces que demos la espalda a nuestras raíces, aunque conviene recordar aquellos versos tan conocidos de Gerardo Diego:
                                            ROMANCE DEL RÍO DUERO
Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor
, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Gerardo Diego




FUNCIONAMIENTO DEL MARTILLO PILÓN – 7º CONGRESO INTERNACIONAL DE MOLINOLOGÍA.

ACEÑAS DE CABAÑALES

Foto: Arquitectura Rural en España: Molinos harineros en Zamora.

Nuestras vidas son los ríos…”
Jorge Manrique.

aceña
(Del ár. hisp. assánya, y este del ár. clás. sāniyah, elevadora).

Molino harinero de agua situado dentro del cauce de un río. 
Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.


azud.

(Del ár. hisp. assúdd, y este del ár. clás. sudd).

2. amb. Presa hecha en los ríos a fin de tomar agua para regar y para otros usos.

Las aceñas de Cabañales están en la margen izquierda del río Duero en el barrio del mismo nombre. 
“Las aceñas pertenecieron a la Iglesia por donación real y las rentas de Cabañales iban a parar directamente al obispo. Tal era la prosperidad de estos molinos que llegaron a alquilarse por horas y tras la desamortización pasaron a manos privadas. Cuando la maquinaria moderna se fue imponiendo a los viejos molinos de agua, las aceñas siguieron en manos privadas con varios intentos de compra para rehabilitarlas y convertirlas en un local hostelero. Pese a todo, los molinos son un ejemplo vivo de los avatares históricos desde las primeras reparaciones a la adaptación a las nuevas tecnologías.”
La Opinión de Zamora – 21 de agosto de 2010. 
 

En mi niñez acostumbrábamos a merodear por los alrededores y entonces nos parecían unos barcos gigantescos capaces de aguantar las embestidas y crecidas del río Duero, tan frecuentes y poderosas en aquellas épocas, pero las aceñas seguían allí firmes; aguantaron durante siglos al Duero, pero no pudieron con el olvido de los zamoranos, dejaron de ser útiles para moler y comenzaron a partir de ese momento su ruina.

Pero un día ocurrió un milagro, lluvia de millones, los fondos F.E.D.E.R. de la Unión Europea, dentro de la actuación del río Duero, había un proyecto de restauración de las aceñas de Cabañales y su conversión en, otro más, Centro de Interpretación.




Vídeo de  .

Hasta aquí todo son alegrías, finalmente las aceñas de Cabañales iban a ser restauradas y los zamoranos íbamos a disfrutar de ellas. 
Pero ya desde el inicio de las obras fue objeto de polémicas por la forma de llevar a cabo el proyecto, además fueron terminadas rápidamente para ser inaguradas justo poco antes de las elecciones municipales de mayo de 2003. Pero poco dura la alegría en casa del pobre, un mes después se cerrarán. En mayo de 2004 hubo un intento de reapertura con visitas para escolares, recurso muy socorrido cuando no se sabe qué hacer; pero finalmente se cerraron y así siguen…

Así están las instalaciones, aquellas que se inaguraron a bombo y platillo, hace OCHO años. Es triste ver la belleza de estos monumentos que sirvieron a los habitantes de nuestra ciudad moliendo sin parar y a la vez produciendo riqueza, gracias a la potencia de un río que no pedía un salario por su trabajo.

Buscando documentación para esta entrada encontré esta foto:

 

Es la presentación de la candidatura del Partido Popular de Zamora a las elecciones municipales en el año 2007, foto que se hicieron en las aceñas de Cabañales.
Cada cierto tiempo surgen proyectos para invertir dinero y convertirlas otra vez en Centro de Interpretación; pero la realidad es tozuda y se acaba imponiendo a las promesas y palabras vacías de nuestros políticos. 

Cerradas y con vigilancia por si saltamos las vallas.

Hoy las aceñas vuelven a estar olvidadas y quizás éste sea su sino, igual que sucede con otras obras realizadas en tantos lugares de España que se hicieron con dinero europeo pero que luego no se supo dar contenido ni un uso racional, podría poner una larga lista de ejemplos,teniendo de denominador común el latiguillo de “Centro de Interpretación” como si los ciudadanos no supiéramos leer y todo nos lo tuvieran que explicar.
Postdata:
Xibelius, unidos por los molinos. 

LAS ARRIBES DEL DUERO EN SALAMANCA

VILVESTRE DESDE EL CASTILLO

Ayer, aunque comenzó el día lloviendo, cogimos el coche para acercarnos hasta las Arribes del Duero en Salamanca. 
Se sale de Zamora por la carretera de Fermoselle, pero antes de llegar a esta población hay que desviarse hacia la presa de Almendra, que marca el límite entre las dos provincias.
Después de recorrer durante pocos kilómetros la carretera de enlace, giramos a la derecha hacia la localidad de Trabanca (Salamanca) para ir hacia Vitigudino.
Desde Vitigudino tomamos la carretera de Lumbrales, pero la dejamos enseguida para ir a Barruecopardo. Giramos a la derecha y el primer pueblo que encontramos es Guadramiro. Resulta muy llamativa la torre de la iglesia, ya que tiene forma de torre de castillo:

IGLESIA DE GUADRAMIRO

Continuamos viaje, y sin parar de llover, pasamos por Encinasola de los Comendadores, Villasbuenas y Barruecopardo.

AYUNTAMIENTO DE BARRUECO

Este pueblo tuvo su época de riqueza con la explotación de la mina de wolfram en su territorio en plena guerra mundial. Los alemanes lo utilizaban para los blindajes de sus carros de combate y se pagaba por el mineral precios astrónomicos, pero fue una riqueza efímera. Mi padre era un niño, pero recuerda que venían gentes de todos los lugares, dormían en pajares… pero igual que ganaban, lo gastaban. Hoy Barrueco es un pueblo tranquilo dedicado a la agricultura.

BARRUECOPARDO


Cerca de la plaza está el castillo, lugar elevado que domina el pueblo y que en el pasado pudo albergar algún tipo de fortificación.

CRUZ DEL CASTILLO
IGLESIA DE BARRUECO

Dimos un pequeño paseo por el pueblo, pero no lo pudimos disfrutar como queríamos porque la lluvia arreció y nos tuvimos que refugiar. 

BARRUECO

Continuamos recorrido hacia la presa de Saucelle, el pueblo está en un alto en las Arribes del Duero, pero la presa dista unos diez kilómetros de la localidad, la carretera es sinuosa y permite ver unos paisajes espléndidos.
Enfrente tenemos Portugal, con terrenos cultivados de olivos y almendros en fincas aterrazadas.

La carretera pasa por encima de la presa.

RÍO DUERO EN LA PRESA DE SAUCELLE
PRESA DE SAUCELLE
SALTO DE SAUCELLE

Al lado de la presa hay una oficina de turismo; la empleada nos informó de la posibilidad de subir a un mirador portugués, pudiendo ir con el coche y ver unas vistas inimaginables.

MONTE PORTUGUÉS – MIRADOR PENEDO DURAO

La niebla se fue disipando y dejó de llover, por lo que decidimos ir al monte que se adivina entre la nube.
Son unos veinte kilómetros aproximadamente, pero una vez allí quedamos impresionados por el paisaje.

RÍO DUERO Y HUEBRA DESDE EL MIRADOR

Desde allí disfrutamos de unos paisajes increíbles. Al llegar pudimos observar los vuelos de los buitres y una pareja de alimoches; en el lado portugués tenían instalado un comedero. 

BUITRE

 Al cabo de un rato regresamos a España a otro mirador situado en Saucelle, llamado Las Janas. Éste permite ver las Arribes del río Huebra, el río Camaces con una cascada impresionante que recibe el nombre de Cachón. 

CACHÓN DE CAMACES
PUERTO DE LA MOLINERA Y RÍO HUEBRA

Después de comer nos dirigimos a Vilvestre. 
Como casi todos los pueblos de los alrededores está situado en un alto. Subiendo hasta la ermita del Castillo podemos ver los campos con los almendros en flor y el río Duero.

RÍO DUERO DESDE EL CASTILLO DE VILVESTRE
VILVESTRE

Este pueblo realiza todos los años una marcha desde el pueblo hasta el río Duero. Participan muchas personas, nos dijeron que estaban inscritas seiscientas para el día siguiente.

CALLE DE VILVESTRE
IGLESIA DE VILVESTRE

INTERIOR DE LA IGLESIA

Pudimos ver la iglesia parroquial, con un interior muy cuidado, un techo de madera con dibujos geométricos y un retablo digno de ver.
A la salida de la visita volvió a llover y tomamos rumbo a Zamora. En el regreso entramos en Pereña para ver la ermita del Castillo.

ERMITA DEL CASTILLO DE PEREÑA
RÍO DUERO DESDE LA ERMITA DE PEREÑA
FIN DEL DÍA

Nos quedaron muchos lugares que visitar pero comenzó a llover y tuvimos que regresar. Teníamos intención de ir al pozo Airón en Pereña. Siempre nos vamos al Pozo los Humos, pero ya lo hemos visto tres veces y nos aconsejaron visitar el Pozo Airón porque hay la posibilidad de ver caer el agua desde el interior de la cueva, habrá que dejarlo para mejor ocasión.
Desde Zamora hasta Barrueco hay ciento veinte kilómetros y se puede ir y volver en el día, por eso merece la pena hacer el esfuerzo e ir a conocer las Arribes de Salamanca y admirar estos paisajes tan agrestes pero de una belleza especial. 

FOTOS DE LAS ARRIBES DEL DUERO EN SALAMANCA

EL CAMINO DE LA ALDEA

Hoy tenía pensado hacer una entrada sobre las aceñas de Zamora. 
Cogí la cámara de fotos y me fui a visitar las aceñas de Gijón, las de Olivares, las de Cabañales y las de Pinilla. Reuní material fotográfico y posteriormente busqué datos en Internet; entonces me di cuenta que faltaban  las aceñas de los Pisones, así que decidí dejarlo para otro momento, ya que no tenía ninguna foto de este lugar.
Después de comer me acerqué hasta un lugar situado a unos tres kilómetros de Zamora que recibe el nombre de La Aldea. Se coge la carretera de Almaraz de Duero o también llamada la carretera de la cárcel y después de pasar la depuradora se gira a la izquierda por un camino que está indicado.


En un lugar cercano se proyectó la construcción de viviendas y, como no, un campo de golf; finalmente no cuajó y se quedó en nada.

DEHESA ESCOGIDA PARA EL PROYECTO

Nada más iniciado el camino, a nuestra izquierda se encuentran las aceñas de los Pisones.

Ya le dedicaré unas líneas en otra entrada dedicada a las aceñas, pero  comentaré que hay una harinera con ese nombre y en su página web escriben sobre el origen y uso de estas aceñas:
Después de unos días fríos, hoy lucía el sol y la tarde invitaba a disfrutar de un buen paseo.
Todo el contorno estaba lleno de árboles en flor. No es que haya muchos, pero los pocos que hay ya anuncian la primavera. Así que determiné dedicar la entrada a este lugar bastante olvidado y desconocido para muchos zamoranos, yo entre ellos.

Es un lugar solitario, apenas hay viviendas y pocas habitadas. De ellas, algunas son segundas residencias y las que están habitadas de forma permanente son pequeñas granjas.
La que más me llamó la atención, se encuentra en una loma y al verla me recordó, no sé la razón, la casa de “Cumbres borrascosas”.
 El camino discurre paralelo al río. El Duero baja con bastante caudal después de las últimas nevadas; el silencio del lugar y el sonido del río producen un sosiego y una tranquilidad que invitan a seguir caminando.
Después de media hora el camino se bifurca, uno hacia la casa de la loma y otro hacia el río; opté por este último. Me acerqué hasta la orilla. Desde allí se divisa Carrascal: un pueblo – barrio de Zamora. En la otra orilla, unos gansos se bañaban llamando la atención con sus graznidos.
Tomé el camino de regreso, con el propósito de volver en otra ocasión y continuar por el camino que deseché. Merece la pena perderse por estos caminos.


CABO VERDE

ISLAS DE CABO VERDE
En un viaje a África, tuve la oportunidad de ir a unas islas volcánicas muy bonitas y con unos habitantes muy acogedores; me estoy refiriendo a las islas de Cabo Verde, cercanas al continente africano, con un pasado muy convulso ya que fueron conquistadas por los portugueses y utilizadas como base para la trata de esclavos. Su población es una mezcla de esclavos y colonizadores. 

Su lengua es el portugués y su música tiene un cierto parecido con el fado.
CESARIA EVORA – Sodade.


MAYRA ANDRADE – Tunuka.

Tuvieron salinas, que se encuentran en el cráter de un volcán, si te bañas en sus aguas flotas igual que en el mar Muerto.

Una de sus fuentes de riqueza es la pesca. En concreto en esta imagen es la captura de un tiburón.

 Se da la circunstancia de que caboverdianos se asentaron en los años setenta en Burela (Lugo) dedicándose a la pesca en Galicia.
BURELA (LUGO).

También resulta curioso encontrar caboverdianos en la comarca leonesa de La Lacina trabajando en las minas de carbón y plenamente integrados.
LACIANA, OTRA ISLA DE CABO VERDE.

En las islas de Cabo Verde hay una Fundación que se dedica a preservar y cuidar las tortugas. 
En la playa tienen una pequeña cerca en la que están enterrados los huevos y casi todos los días por la tarde acuden y preparan una especie de show con el nacimiento de algunas de ellas, ellos tienen anotados los huevos el posible dia de nacimiento. 

La gente rodea el espacio y puede apadrinar las que quiera, con lo que le ponen su nombre, te dan un diploma y te envían una foto cuando la sueltan al mar-que lo hacen por la noche-.

También venden camisetas y otras cosas.. es la forma de financiarse.

Está curioso.

Para terminar una foto que parece lo que no es; un espejismo:

Y una muestra de la música de estas islas: LA MORNA. El intérprete es ILDO LOBO.

Cristina S. H.