NORMANDÍA

He estado unos días en Normandía, que como sabéis, es conocida por el famoso y trascendental desembarco en sus impresionantes playas, de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial. También tiene unos pueblos pintorescos como:

Honfleur.-Se encuentra en la parte sur del esturario del río Sena, muy próximo al Puente de Normandía. Es especialmente reconocida por su pintoresco y antiguo puerto, que fue pintado muchas veces por artistas como Claude Monet, que formò parte de la escuela de Honfleur, la cual contribuyó al surgimiento del movimiento impresionista. 

Es muy turística y en el verano cierran al tráfico la calle que circunda el puerto y se llena de terrazas de los bares y restaurantes.

Además tiene la iglesia de Santa Catalina con el campanario separado físicamente del edificio principal y es la iglesia más grande de Francia construida en madera.

El puente de Normandía.- Une este pueblo con El Havre. Zona portuaria muy importante en Francia ya que está en la desembocadura del rio Sena en el Canal de la Mancha. Es un puente atirantado. Su longitud total es de 2143,21 metros, de los cuales 856 se encuentran entre los dos pilares del puente. Impresiona atravesarlo. Eso si hay que pagar 5€ cada vez. A eso se llama recuperar la inversión. 

Étretat.-Es muy conocido por sus acantilados, incluyendo un arco natural muy famoso, que algunos llamaban «El ojo de aguja». Estos acantilados, así como la playa situada junto a ellos, atrajeron a numerosos artistas como Eugéne Boudin, Gustave Courbet y Claude Monet.  En la propia playa hay un bunker .

Roan.- De regreso a París paramos en esta ciudad, a la que llaman “la ciudad de los cien campanarios”. Muchos de sus edificios resultaron dañados como consecuencia de los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, pero afortunadamente siguen en pie algunos edificios destacables, ya sean religiosos o no. Una de sus plazas fue el escenario, en plena Guerra de los Cien Años, de la muerte de Juana de Arco en la hoguera. Una gran cruz se levanta en el lugar donde se ubicó la hoguera. La Catedral de Notre Dame de arquitectura gótica, fuente de inspiración del pintor Claude Monet. En el crucero del transepto tiene una “torre linterna” coronada por una flecha de hierro fundido cuyo extremo alcanza los 151 m de altura (es la más alta de Francia). 

Es un viaje que merece la pena porque Honfleur está a dos horas de París en coche por autovía. Nosotros no pudimos visitar más, espero que os guste.
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SEMANA SANTA DE ZAMORA

BOMBARDINO – PROCESIÓN DE LAS CAPAS PARDAS
Zamora tiene una gran tradición semanasantera, es austera e intimista, sus hermandades desfilan por las calles del casco antiguo, al paso de las imágenes las gentes suelen guardar un profundo silencio; como si se hubiera dado una orden inaudible todos callan; si se habla, se hace en un susurro, no sea que el vecino se moleste. Tanta importancia tiene el silencio que hay una cofradía con ese nombre, los cofrades juran antes del inicio de la procesión guardar silencio en todo el recorrido, la imagen que sacan es el Cristo de la Injurias.

Es tanta la devoción por la Semana Santa que los zamoranos no se conforman con verla, participan en sus desfiles procesionales y lo hacen con tal entusiasmo que muchas cofradías se han visto obligadas a establecer listas de espera, pero los zamoranos no se resignan a esperar sino que se apuntan a otra. De esta manera hermandades que en el pasado apenas había cofrades han crecido de forma llamativa como ha pasado con El Santo Entierro, que desfila el viernes santo con los cofrades vestidos de rigurosa túnica de terciopelo negro acompañando a bastantes pasos, entre ellos uno de los más emblemáticos llamado “la lanzada” pero conocido por los zamoranos como el paso de “el caballo de Longinos”.

Pero no sólo salen hombres también las mujeres participan en las procesiones y cada vez más. Hay algunas que salen a cara descubierta como las damas de la Virgen de la Esperanza.

Otra muy numerosa procesiona el Sábado Santo: las damas de la Virgen de la Soledad. 

Resulta llamativa la gran cantidad de gente que presencia esta procesión, tanta, que casi siempre la veo desde la cuarta o quinta fila.

Esta cofradía es una sección de la hermandad de Jesús Nazareno o también llamada Vulgo Congregación, que sale el viernes a las cinco de la mañana. 
Es una cofradía muy numerosa. Saca en procesión gran cantidad de pasos, con figuras muy relevantes y con tradiciones muy arraigadas: salida del paso “el cinco de copas” de la iglesia de San Juan a las cinco de la mañana a los sones de la marcha fúnebre de Thalberg, que se ha convertido en un himno en Zamora, siendo tan polular esta marcha que los jóvenes  tararean en los bares de copas una versión remix.

Al amanecer se produce una parada en la Avenida de las Tres Cruces aprovechando para comer las sopas de ajo. La procesión acaba su recorrido en el Museo de Semana Santa acompañado cada paso por la música de las bandas y el ánimo de los que presencian la procesión, como haciendo un último esfuerzo después de tantas horas de procesionar. 

Como en las procesiones se necesitan bandas de música, ya desde pequeños se van entrenando y cogiendo afición. No hay zamorano que de niño no haya tenido un tambor o una corneta y se haya resistido a tocar las marchas de Semana Santa.

Tanto han proliferado las bandas que hace años había una banda de tambores y trompetas para casi todas las procesiones, mientras que ahora cada hermandad tiene una, como ésta de las damas de la Virgen de la Esperanza. 

Este año también ha estado presente la lluvia, provocando que las procesiones acortaran el recorrido o bien salieran precipitadamente con los pasos intentando taparlos con plásticos y llevándolos a todo correr para gaurdarlos lo más pronto posible. Así ocurrió en la tarde del Jueves Santo con la procesión de la Vera Cruz, les cayó un aguacero en el desfile y tuvieron que suspenderla cuando ya habían iniciado su itinerario.

Debo reconocer que no soy muy fervoroso de la Semana Santa, la viví con intensidad en mi niñez y juventud y quizás ahora la veo con un poco de distancia pero forma parte de mis raíces y me siento orgulloso de esta manifestación popular que consigue congregar a gentes de todos los lugares, siendo por unos días Zamora una ciudad pletórica, llena de vida, por las calles desfilan tallas de gran valor artístico, suenan músicas de bandas, música fúnebre, el bombardino en el barrio de Olivares, los tambores acompañando a los cargadores marcándoles el paso, se canta el Miserere y la Salve; se comen pipas, almendras garrapiñadas, aceitadas… 

CRISTO YACENTE EN LA IGLESIA DE SAN CIPRIANO
Termino esta entrada con un vídeo acompañado por marcha fúnebre de Sigismund Thalberg.

VISITA A LAS ACEÑAS DE OLIVARES

ENTRADA A LAS ACEÑAS

Después de un tiempo cerradas han vuelto a abrir las aceñas de Olivares.
Son tres aceñas: en la planta baja está la maquinaria en aquellas aceñas que la han conservado y en la planta alta hay carteles y objetos relacionados con el río Duero, las ciudades por las que pasa y personas que, de una u otra manera, han estado ligadas al río o a las aceñas.

PERSONAS LIGADAS AL RÍO

En la primera se conserva un martillo pilón, que lo movía la rueda situada en el exterior. En la entrada “las Aceñas de Olivares” se puede ver un vídeo con el martillo en funcinamiento.

Martillo pilón y abajo rueda que lo mueve.


Además de los mecanismos que empleaban para moler, en la visita a los molinos lo que más me impresiona en sentir la fuerza del agua debajo de mis pies y la consistencia de la construcción para soportar desde el Siglo X los embates y las crecidas del río, de ahí la forma que tienen las aceñas que parecen la proa de un barco.

Aparte de otra rueda muy bien conservada, en la tercera aceña se conserva una tolva, donde se puede ver con cierta claridad como saldría el cereal convertido ya en harina. 

TOLVA

Me llamó la atención como un padre le explicaba a sus dos hijos el funcionamiento de la tolva, el sistema de engranajes, las ruedas o muelas que machacaban el trigo… Pensé que, aunque sólo fuera por eso, merecía la pena que las volvieran a abrir, ya que es necesario transmitir a las generaciones futuras como se vivía en el pasado, la importancia para de estos ingenios mecánicos en sus vidas, siendo capaces de construir edificios sólidos y prácticos, algo que no podríamos decir de construcciones actuales, como se puede comprobar fácilmente.
Por último, sugeríria que en las plantas de arriba además del reconocimiento a las personas que vivían del río, faltan carteles explicativos de lo que sucedía abajo. Creo que antes había alguno, pero ahora ya no están.

CARTEL: CIUDADES DEL DUERO





RUTA: LA RIVERA DE BRANDILANES

Brandilanes en un pueblo de Aliste situado a unos 48 Km. de Zamora. Para llegar es necesario tomar la carretera de Alcañices, después de 38 Km. llegamos a Fonfría, a la salida de esta población sale la carretera de Castro de Alcañices, recorridos unos cuatro kilómetros nos desviamos a la derecha para dirigirnos a Brandilanes. 
 IGLESIA DE BRANDILANES
Una vez que aparcamos el coche en la plaza retrocedimos andando por la carretera de Fonfría hasta llegar a la rivera. La primera vista del arroyo fue ésta:

Subimos por la orilla, por la margen derecha al lado de unas cortinas donde se pueden ver dos palomares, al lado de uno de ellos había un pozo con un cigüeñal para sacar agua del pozo.

PALOMAR Y POZO CON CIGÜEÑAL    

 CIGÜEÑAL, LA MÁQUINA QUE LLEGÓ DEL NILO Unos metros más adelante nos encontramos con el primer puente peatonal construidos con las piedras típicas de la zona.

PUENTE DE LOS PUNTONES            

Unos metros a nuestra izquierda se encuentra el molino de los Chamorros. Se encuentra en bastante buen estado, el agua llega a través de un canal que en lleno de margaritas.

MOLINO DE LOS CHAMORROS

Estuvimos caminado un poco río arriba, pero había lugares que nos teníamos que apartar de la rivera, así que optamos por darnos la vuelta y volver al pueblo para retomar la ruta, que está indicada con una señal cerca del puente y a un lado de la carretera.    Fuimos por la margen derecha, ya que el camino es amplio y no tiene ninguna dificultad. Toda la ruta está llena de puentes tradicionales como éste. Este camino se junta con otro que baja del pueblo en un lugar donde se encuentra el colector de aguas y uno de los puentes más llamativos que encontramos.

PUENTE DE TRASLAIGLESIA  

Casi toda la rivera presentaba este aspecto, había lugares que no se distinguía el agua porque estaba plagada de flores y el murmullo de la corriente apenas se oía, salvo en algunos lugares en los que la rivera caía en pequeños saltos.

Así llegamos al molino más grande, con un puente sólido con suficiente anchura para que pudiesen pasar las carretas, en concreto las del vecino pueblo de Castro. 

Molino de los Tejeros  
Puente de los Tejeros

Seguimos unos kilómetros más disfrutando del recorrido, con el monte a nuestra derecha con encinas y robles mezclándose, cortinas y fincas abandonadas y llenas de vegetación, hasta llegar hasta una fuente al lado de un merendero y otro puente más.

Puente del Pedroso

En este lugar nos salieron a recibir unos perros pastores que estaban cuidando de un rebaño de ovejas, nos ladraron para hacerse notar pero no llegaron a acercarse. Continuamos nuestro camino hasta llegar hasta el último molino del recorrido.

Molino de los Chiscos

Aquí las rocas o berruecos nos impidieron pasar por lo que tuvimos que subir por el camino que sube entre la vegetación para más adelante volver a la orilla del río y encontrar otro puente.

Puente de la Majada  

Seguimos un poco más, pero la senda comenzaba a meterse entre el bosque y la zona se volvía cada vez más abrupta, salvo alguna ocasión que regresamos a la orilla, terminó por meterse definitavamente entre el monte y decidimos regresar por el mismo recorrido de la ida. 

El tramo de la ruta entre el cartel indicador hasta que decidimos volver tardamos unos cuarenta y cinco minutos aproximadamente, pero en la vuelta invertimos media hora. Fue una sorpresa descubrir el paisaje, la arquitectura tradicional (puentes, palomares, molinos), la rivera, el murmullo del agua, el silencio… Nunca creí que a media hora desde Zamora existiera un lugar tan idílico, aunque la pena es que dura poco tiempo porque con el estío la rivera casi se seca, sólo quedan los cadozos. No quiero terminar sin referirme al pueblo de Brandilanes y sus gentes que siguen viviendo en este lugar a un paso de Portugal y no lejos de Zamora, pero en un lugar recóndito, conservando costumbres y tradiciones que poco a poco se van perdiendo porque las gentes abandonan el campo por otras actividades más rentables y con más futuro, eso no evita que haya un centro de turismo rural y que todavía críen burros de raza zamorano leonesa, tan buscados y apreciados por muchas personas que los adoptan como animal de compañía.

Dimos un paseo por el pueblo y lo dejamos con la intención de regresar para seguir el curso de la rivera de Brandilanes hasta el río Duero, ya en los Arribes. Saqué bastantes fotos. Se pueden ver en el siguiente enlace.

ACEÑAS DE OLIVARES

Estas aceñas se encuentran situadas en el barrio de Olivares. Para acceder a él basta con asomarnos a la puerta del Obispo y debajo se encuentra el barrio, la iglesia (San Claudio de Olivares), el río Duero y las aceñas. 

Precisamente de su iglesia sale la noche del miércoles santo la procesión de las capas pardas, cofradía singular que se caracteriza por su escaso número y por llevar las capas propias de los  pastores alistanos, así como por otros atractivos que están reflejados tanto en el enlace inferior como en el vídeo.
PROCESIÓN DE LAS CAPAS PARDAS.

Se tiene constancia que fueron construidas en el siglo X, aunque a lo largo del tiempo sufrieron diversas transformaciones. Estos molinos pertenecieron a la iglesia hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX, aportando recursos constantes al cabildo zamorano. Después dejaron de usarse y quedaron abandonadas.

SÍMBOLO ECLESIAL EN LAS ACEÑAS


Varios organismos lucharon para conseguir su reconstrucción y rehabilitación, en el año 1994 el Ayuntamiento de Zamora dio un impulso a estas actuaciones hasta que en año 2008 se dieron por finalizadas las obras. 

En el interior de las aceñas se puede ver, en funcionamiento, un martillo pilón, un batán y el molino harinero propiamente dicho, todo ello maquinaria original. Además, en la planta alta, donde antaño se colocaban las tolvas y donde se subía la maquinaría más delicada para protegerla de las crecidas, se ha instalado una exposición con paneles informativos y fotografías que muestran la vida cotidiana de nuestros antepasados junto al río.

El proyecto ha incluido la reconstrucción de la azuda sobre el Duero para garantizar un caudal mínimo de agua que permita el funcionamiento de los molinos, la recuperación de un pontón a través del cual antiguamente accedían los carros que iban a la molienda.
ACEÑA USADA COMO RECEPCIÓN
La inaguración de las aceñas se realizó el 17 de julio de 2008. 

A partir de este momento se procede a abrirlas al público; para poder visitarlas había que hacerlo en grupo y a determinadas horas, pasado un tiempo las pude visitar porque para entonces ya no había trabas de ningún tipo. 
Es una obra que merece la pena ser visitada, están reconstruidas respetando la estructura tradicional, con su maquinaria visible y bien conservada.
Al cabo de un tiempo se empezó a debatir si cobrar la entrada, más tarde se cerraron y así permanecen hasta hoy, sin saber con certeza hasta cuándo…
Espero y deseo que se vuelvan a abrir para poder admirar estos molinos que llegaron hasta nosotros desde la Edad Media y son un ejemplo de nuestra cultura, que no pase como tantas veces que demos la espalda a nuestras raíces, aunque conviene recordar aquellos versos tan conocidos de Gerardo Diego:
                                            ROMANCE DEL RÍO DUERO
Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor
, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Gerardo Diego




FUNCIONAMIENTO DEL MARTILLO PILÓN – 7º CONGRESO INTERNACIONAL DE MOLINOLOGÍA.

ACEÑAS DE CABAÑALES

Foto: Arquitectura Rural en España: Molinos harineros en Zamora.

Nuestras vidas son los ríos…”
Jorge Manrique.

aceña
(Del ár. hisp. assánya, y este del ár. clás. sāniyah, elevadora).

Molino harinero de agua situado dentro del cauce de un río. 
Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.


azud.

(Del ár. hisp. assúdd, y este del ár. clás. sudd).

2. amb. Presa hecha en los ríos a fin de tomar agua para regar y para otros usos.

Las aceñas de Cabañales están en la margen izquierda del río Duero en el barrio del mismo nombre. 
“Las aceñas pertenecieron a la Iglesia por donación real y las rentas de Cabañales iban a parar directamente al obispo. Tal era la prosperidad de estos molinos que llegaron a alquilarse por horas y tras la desamortización pasaron a manos privadas. Cuando la maquinaria moderna se fue imponiendo a los viejos molinos de agua, las aceñas siguieron en manos privadas con varios intentos de compra para rehabilitarlas y convertirlas en un local hostelero. Pese a todo, los molinos son un ejemplo vivo de los avatares históricos desde las primeras reparaciones a la adaptación a las nuevas tecnologías.”
La Opinión de Zamora – 21 de agosto de 2010. 
 

En mi niñez acostumbrábamos a merodear por los alrededores y entonces nos parecían unos barcos gigantescos capaces de aguantar las embestidas y crecidas del río Duero, tan frecuentes y poderosas en aquellas épocas, pero las aceñas seguían allí firmes; aguantaron durante siglos al Duero, pero no pudieron con el olvido de los zamoranos, dejaron de ser útiles para moler y comenzaron a partir de ese momento su ruina.

Pero un día ocurrió un milagro, lluvia de millones, los fondos F.E.D.E.R. de la Unión Europea, dentro de la actuación del río Duero, había un proyecto de restauración de las aceñas de Cabañales y su conversión en, otro más, Centro de Interpretación.




Vídeo de  .

Hasta aquí todo son alegrías, finalmente las aceñas de Cabañales iban a ser restauradas y los zamoranos íbamos a disfrutar de ellas. 
Pero ya desde el inicio de las obras fue objeto de polémicas por la forma de llevar a cabo el proyecto, además fueron terminadas rápidamente para ser inaguradas justo poco antes de las elecciones municipales de mayo de 2003. Pero poco dura la alegría en casa del pobre, un mes después se cerrarán. En mayo de 2004 hubo un intento de reapertura con visitas para escolares, recurso muy socorrido cuando no se sabe qué hacer; pero finalmente se cerraron y así siguen…

Así están las instalaciones, aquellas que se inaguraron a bombo y platillo, hace OCHO años. Es triste ver la belleza de estos monumentos que sirvieron a los habitantes de nuestra ciudad moliendo sin parar y a la vez produciendo riqueza, gracias a la potencia de un río que no pedía un salario por su trabajo.

Buscando documentación para esta entrada encontré esta foto:

 

Es la presentación de la candidatura del Partido Popular de Zamora a las elecciones municipales en el año 2007, foto que se hicieron en las aceñas de Cabañales.
Cada cierto tiempo surgen proyectos para invertir dinero y convertirlas otra vez en Centro de Interpretación; pero la realidad es tozuda y se acaba imponiendo a las promesas y palabras vacías de nuestros políticos. 

Cerradas y con vigilancia por si saltamos las vallas.

Hoy las aceñas vuelven a estar olvidadas y quizás éste sea su sino, igual que sucede con otras obras realizadas en tantos lugares de España que se hicieron con dinero europeo pero que luego no se supo dar contenido ni un uso racional, podría poner una larga lista de ejemplos,teniendo de denominador común el latiguillo de “Centro de Interpretación” como si los ciudadanos no supiéramos leer y todo nos lo tuvieran que explicar.
Postdata:
Xibelius, unidos por los molinos.