FRUTOS DE SEPTIEMBRE

Hoy al levantarnos estaba el día gris, aunque la temperatura era agradable, entonces mi mujer tuvo una “feliz” idea: ir a por moras. Sí, están muy ricas, pero para cogerlas hay que meterse entre las zarzas, que suelen estar acompañadas de ortigas, por lo que acabas picándote con unas o con otras; comenzamos la tarea y al poco tiempo pudimos comprobar que las moras más grandes y hermosas están en los lugares más inaccesibles y con nuestro afán por cogerlas nos picamos por todos los lados, pero con la satisfacción de ver que la bolsa iba llenándose.

EN PLENA FAENA

 Después de un buen rato, conseguimos una buena cantidad y explorando los alrededores encontramos una seta enorme:

 LECCINUM QUERCINUM


No sé su nombre, para las setas soy un ignorante, excepto el cucurril, el boletus y la amanita muscaria, las demás no sé sus nombres. Prometo preguntar a mi amigo de la Asociación Micológica y pondré su nombre.
Donde hay una seta suele haber más:

LACTARIUS CONTROVERSUS

DOS SETAS ENFADADAS
DOS SETAS HERMANADAS
BOLETUS ERYTHROPUS

Esta última seta no estaba seguro cuál era, una persona de Pedrazales me lo dijo sin dudarlo, pero eso sí, enseguida me pregunto dónde la había visto.

En este mes comienza una época en que hay abundancia de frutos:

AGALLA O ABULLACA

Además de las abullacas, el roble comienza a preparar las bellotas y el castaño está lleno de pellizos o erizos, que una vez maduros caerán al suelo abriéndose para recoger su fruto: la castaña.

Los manzanos están cargados de fruta, tanta que algunos no pueden con ella.

Mezclándose con la zarza está el saúco, cargada de fruto, maduro y dispuesto para ser recogido, se puede hacer una mermelada riquísima.

Para terminar una muestra de las moras recogidas, con ellas mi mujer ha hecho un batido mezclándolas con yogur. Un postre que después de comerlo me hace olvidar los picotazos de las zarzas.

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POSTALES VERANIEGAS

PLAYA VIQUIELLA – LAGO DE SANABRIA

Último domingo de agosto, buena temperatura para disfrutar del final del verano y que los partes meteorológicos anuncian.

MOLINO DE GALENDE

Tuvimos la suerte de ver el interior de este molino hasta hace pocos años abandonado y ahora en proceso de reconstrucción, su actual dueño nos explicó sus planes y nos alegró saber que al menos se va restaurar y se va a poder conservar.

CARTEL INDICADOR DE CAMINO TRADICIONAL

Disfrutamos de un verano de caminatas y marchas: largas, sombrías, duras, suaves, empinadas… pero todas con la recompensa de un paisaje reconfortante que aporta sintonía con el agua y la verde vegetación que nos rodea.

ANTES Y DESPUÉS

Esta foto está sacada en Ribadelago Viejo y nos llamó la atención el contraste entre las dos partes de la vivienda.

GENCIANA

Planta con unas flores y un aspecto muy especial que suele darse en las alturas de la sierra sanabresa.

TRANSPARENCIAS

Aguas transparentes entre salgueiras, foto tomada en la Cueva de San Martín.

RÍO TERA

Río que nace a los pies de Peña Trevinca, comienza siendo un simple regato y deslizándose por una vega hasta la presa rota,  para después caer entre rocas y cascadas formando pozas hasta llegar al lago de Sanabria, sale de él y va ganando tamaño, chocando con presas que le impiden su avance tranquilo hasta terminar en las cercanías de Benavente en otro río: el Esla, que finalmente morirá en el padre Duero en los Arribes.

FIN DEL DÍA

Se recogen las toallas, se guardan los bañadores, se va apagando el sol y escondiéndose en las montañas, solo queda un pequeño reflejo en las aguas tranquilas del lago. Se acaba el día, se termina el verano y volvemos a nuestras rutinas, a nuestra lucha diaria, a nuestras ilusiones… y ahí estará el lago esperando una nueva sucesión de días, meses y estaciones hasta que llegué un nuevo verano y nos acoja con sus frías y estimulantes aguas, para que al salir del baño el sol nos inunde con su fuerza.

POR LOS CAMINOS TRADICIONALES

PUENTE EN VIGO DE SANABRIA

Ayer amaneció el día muy nublado, con riesgo de lloviznas, pero a medida que fue avanzando el día aguantó sin llover así que por la tarde optamos por hacer una ruta por caminos tradicionales, el mismo que hicimos en otoño, en el mes de octubre:
PLAYA DE LOS ENANOS – SAN MARTÍN DE CASTAÑEDA – VIGO DE SANABRIA – PEDRAZALES Y PLAYA DE LOS ENANOS.
Con el día plomizo y gris al subir a San Martín rodeado de bosque daba una sensación especial, como si fuera de noche y los árboles más que abrirnos paso nos fueran a abrazar.
En esta ocasión al llegar al monumento dedicado a don Miguel de Unamuno seguimos por la carretera y al pasar los alojamientos rurales la abandonamos  y tomamos el camino tradicional a Vigo, que está señalado con un cartel.
Hacía muchos años que no íbamos por aquí, y nos encontramos con un camino cómodo y con una vegetación abundante y variada, en algunos tramos había agua a consecuencia de las últimas lluvias, eso nos indica que en el resto del año tiene que haber bastante porque se veían pequeños arroyos y la vegetación específica de estos lugares como mimbreras, chopos, fresnos…, pero había senderos laterales para evitar el agua.

En este camino, como en otros de Sanabria, hay paredes laterales con las raíces de los árboles al aire, resulta inexplicable como robles enormes pueden sostenerse.

También hay lugares con unos contrastes de luz que parece que te metes en túneles de vegetación.

En poco más de media hora hicimos el recorrido entre San Martín y Vigo.
Poco antes de llegar al pueblo nos encontramos con una señora que subía la cuesta y le sacamos una foto, porque nos sorprendió ver a una señora tan mayor haciendo aquel esfuerzo. Trabamos conversación y le tuve que enseñar la foto para que viera que no se distinguía su cara; nos dijo que tenía 95 años y que salía de paseo por allí para ir a otro barrio del pueblo; se le notaba una vitalidad y una energía envidiables.

Vigo debe su nombre a la palabra latina “vicus” que significa aldea o pueblo. Es uno de los pueblos más grandes de Sanabria y repartido en  varios barrios. Está extendido a lo largo de un valle por el que discurre el río Forcadura. Aconsejo hacer una visita porque queda a la derecha de la carretera de San Martín y desde la carretera no se ve casi nada, pero luego sorprende su tamaño y su belleza. Desde aquí sale la ruta del río Forcadura que conduce a la laguna de los Peces o a la laguna de Yeguas subiendo por un cañón, no es como el del río Tera, pero merece la pena disfrutarlo.
Una vez que hemos llegado a Vigo cruzamos el puente sobre el río e iniciamos el camino hacia Pedrazales por un camino con tramos muy parecidos al anterior, donde encontraremos paredes con las raíces de los árboles a la vista y que sostienen unos robles de gran porte.

Al llegar a Pedrazales giramos a la derecha y regresamos a nuestro punto de partida. Al volver pasamos por la desembocadura del río Forcadura en el río Tera y nos sorprendió ver que un ramal del Forcadura, que casi en todo el verano ha estado seco, corría agua por las abundantes lluvias de estos días.

Coincidiendo con la abundante humedad de estos días, han aparecido unos habitantes muy habituales de la zona: las babosas negras.

Así, después de dos horas y media volvimos a la playa de los Enanos; un buen paseo y disfrutando del paisaje sanabrés.
Pido disculpas por los posibles errores, pero uso una wifi abierta, las fotos me han costado mucho tiempo subirlas y temo que se corte la conexión en cualquier momento o que vaya tan lenta que no pueda subir la entrada.

MERCADO MEDIEVAL EN PUEBLA DE SANABRIA

Puebla de Sanabria es una villa de origen medieval y de esa época conserva el castillo, la iglesia y las calles de casco antiguo, por ello es un lugar muy adecuado para celebrar un mercado medieval.
Las palabras no son suficientes para describir la belleza de esta población, basta con las imágenes y por supuesto con un paseo por sus calles admirando el porte de sus casas señoriales, la plaza, donde se encuentra el ayuntamiento, la iglesia de Santa María del Azogue, la ermita de San Cayetano y el castillo con su torre del homenaje, llamada el Macho.

Estas imágenes están editadas hace poco tiempo debido a un problema con la anterior presentación de flickr, que han provocado un error y la desaparación de las mismas.

LUCIÓN

Este reptil lo encontré en las cercanías del río Negro en Cerezal de Sanabria. La foto no tiene la calidad suficiente porque tuve que disparar rápidamente, el lución se movía a gran velocidad y no tuve tiempo de tirar más fotos porque se escondió entre la vegetación.
Información sobre este reptil:
El lución es el único representante en Iberia de la familia de los Ánguidos, el lución (Anguis fragilis) es un reptil de característico cuerpo alargado, del tipo de las lagartijas, pero imposible de confundir con ellas debido a que carece totalmente de miembros. Los ejemplares adultos llegan a alcanzar en ocasiones hasta los 50 cm de longitud total.
El colorido de estos reptiles ápodos es de una tonalidad pardoclara “bronceada” sobre la que puede dibujarse una banda oscura vertebral. El vientre es de color grisáceo o blanco sucio. Los jóvenes tienen el dorso plateado, atravesado longitudinalmente por una línea de color negro.
Especie típica de Centroeuropa, en la península Ibérica se distribuye únicamente por su mitad septentrional.
Se le puede localizar principalmente en los prados húmedos de montaña, por los que se desliza con una habilidad impresionante. También vive entre los matorrales húmedos.
Durante el día -al menos en los calurosos- se esconde bajo las piedras o la hojarasca, o excava madrigueras en el suelo. Es activo en las primeras horas de la mañana o durante el crepúsculo. Durante el invierno se oculta en cavidades de hasta un metro de profundidad, solo o en grupos de 20 o 30 congéneres. Comienza a invernar sobre noviembre, para reaparecer en abril.
En mayo es la época de celo. Hacia el mes de septiembre, la hembra pare de 6 a 24 crías -el lución es una especie ovovivípara- que se desprenden inmediatamente de las membranas que las envuelve.

Fuente de información: “Fauna ibérica y europea” Ed. Salvat. Dr. Félix Rodríguez de la Fuente.

Agradezco a Javier, por su ayuda para la publicación de esta entrada.

CAMINATA HASTA LA LAGUNA DE LA CLARA

La ruta de la laguna de la Clara ya la expliqué en esta entrada:
LA RUTA DE LA LAGUNA DE LA CLARA, con la hoy espero poder ayudar a quien pretenda hacerla y sepa lo se va a encontrar.
El viernes, mi mujer y yo decidimos ir a la laguna de la Clara, yo hacía dos años que no iba pero ella no había vuelto desde hace unos diez aproximadamente.
Para nosotros esta laguna tiene un atractivo especial, tiene aguas transparentes, de ahí su nombre, y está bastante escondida, no hay sendas ni caminos que indiquen cómo se va, por ello hay que guiarse por la intuición y porque alguien previamente te ha llevado hasta allí.
Se inicia la ruta antes de llegar al poblado de Moncabril donde está la central eléctrica. La temperatura era muy agradable y soplaba un viento fresco que aliviaba el esfuerzo de la primera subida.
Al principio se comienza por un camino de piedra al lado del río Segundera para luego ir hacia el río Cárdena. 
Río Segundera

Aquí cambia el camino y la piedra desaparece, convirtiéndose en tierra; nuestros pies lo agradecen. Así será toda la subida hasta la laguna de Cárdena, alternándose uno u otro tipo de suelo. Como ya he indicado en otras ocasiones, el río Cárdena no se ve porque está oculto entre la vegetación pero sí se le oye.
Poco después dejamos de oír el murmullo del río Cárdena y entramos en una zona espectacular con un bosque de robles y helechos tan altos que pueden llegar a tapar a una persona. Nosotros solemos llamar a este paraje el Valle de los Helechos.
Valle de los Helechos
Después de una hora de caminar llegamos a una roca que domina el valle y que ofrece unas vistas espectaculares. Dejamos las mochilas y descansamos un poco porque nos queda subir la parte más más exigente.



Continuamos la marcha y llegamos a La Folgosa, un lugar diferente, con vegetación variada, un arroyo que corre entre las rocas y con flores muy pequeñas, como ocurre en toda esta zona, pero muy bellas. Los serbales ya tienen fruto.

Serbal de los cazadores

Dejamos atrás la Folgosa y volvemos a encontrarnos con el río Cárdena que ya no abandonaremos.
Después de casi dos horas finalmente llegamos arriba y poco antes de llegar a la laguna-presa de Cárdena nos encontramos con una sorpresa:
Cabras que en principio pensamos que podían ser salvajes, pero creemos que no, porque llevaban crótalos en las orejas. Nos miraron y nos dimos prisa en marcharnos porque tenían cerca unos cabritos y nunca sabes como pueden reaccionar.
Después de dos horas de subida nos encontramos con una pista de tierra que surca la sierra, giramos a nuestra izquierda para encontrarnos con la laguna de Cárdena.
Laguna de Cárdena
Comenzamos a caminar hasta la presa de Playa, al ser una pista se avanza bastante y pronto llegamos a esta presa.
Presa de Playa
Tenemos que acercarnos a la parte trasera del muro donde hay unas escaleras y un tubo de desagüe, pasamos por aquí al otro lado de la presa.


Ahora hay que buscar senderos, tomando la roca que hay en primer plano y las montañas al fondo como referencias, caminar buscando la cuenca de la laguna de la Clara.
Aunque aquí no se distingue hay una senda muy pequeña al lado izquierdo de esta roca que es por donde hay que caminar hasta llegar a nuestro destino: la laguna de la Clara.

La laguna de la Clara

Llegó el momento de parar después de haber caminado durante tres horas. Nos dimos un baño. comimos y descansamos una hora para ponernos otra vez en marcha.

Decidimos ir hasta la presa de Puente Porto, y eso nos supuso entre la ida y la vuelta una hora más, para que luego apenas hubiera agua porque la están impermeabilizando.

Volvimos sobre nuestros pasos, pasamos las lagunas de Cárdena, la Roya, Garandones y Payón hasta aparecer en el Pico el Fraile. Detrás de las edificaciones hay una fuente, que como siga a este ritmo en agosto va a estar seca.



Comenzamos a bajar hacia el poblado de Moncabril. El camino está lleno de piedras y la bajada es costosa, porque las piernas ya no responden y hay que asegurar la pisada porque nos podemos caer.

Es un camino zigzagueante, que acaba cansando porque a veces te da la sensación de que no avanzas. 
En el recorrido nos encontramos con las antiguas instalaciones que servían para subir material a la sierra, “el plano inclinado“, antes estaba en mejores condiciones y se podía bajar por él, pero ha caído en el abandono y entre los desprendimientos y la vegetación lo han acabando cerrando en muchos tramos, por lo que no conviene usarlo.

Puente del plano inclinado

Plano inclinado

Finalmente, después de bastantes horas de caminata, llegamos a nuestro punto de partida: el poblado de Moncabril. Estuvimos unas ocho horas, contando los momentos de descanso, llegamos cansados pero a la vez satisfechos porque caminar nos gusta y más si lo hacemos por la sierra de Sanabria.